Cecilia Casals
Fundadora de la Escuela Emprender Desde Dentro, la primera Escuela Transpersonal de Negocios y Liderazgo Femenino, y creadora de Sacred Growth Method y de la Microcirugía Energética del Inconsciente Aplicada al Negocio®.
Soy la traductora entre dos mundos: el de la estrategia de negocios y el del campo energético.
Foto tuya de presentaciónacompañando a mujeres a crear y liderar sus negocios y sus marcas personales.
impactadas en formaciones, cursos, eventos y ponencias.
en puestos directivos de marketing y comunicación.
en eventos online y presenciales, con ponencias en Latinoamérica.
Mi historia
Nací en Buenos Aires, en una familia de clase media, y lo tuve todo.
Aun así, siempre me sentí la oveja negra, la que no encajaba, aunque aprendí a disimularlo muy bien.
Llegué a España con 27 años y fue como empezar a respirar.
Algo dentro de mí hizo clic: sentí que aquí podía ser yo, y supe que lo que llevaba toda la vida buscando tenía un nombre, libertad.
Trabajé más de 15 años en puestos directivos de marketing y comunicación.
Desde fuera tenía una vida de portada de revista: un buen puesto, reconocimiento y toda la libertad que una empresa te puede dar.
Por dentro yo seguía sin ser libre, y mi cuerpo llevaba años avisándome.
Un día mi intestino se perforó.
Ese fue el primer gran punto de inflexión de mi vida, porque me puso delante lo que yo llevaba años sin querer ver: de tanto buscar la libertad fuera, me había olvidado de mí.
Había vivido en función de las expectativas sociales y familiares, y estaba totalmente desconectada de mí: de mis emociones, de mi cuerpo, de mi camino de vida, de absolutamente todo.
No sabía quién era ni qué sentía.
Ahí comenzó mi proceso de despertar.
Fue un despertar espiritual y una transformación personal y de identidad muy profunda, en la que empecé a conectar con el plano sutil.
Fueron años de quitar capas y capas, de darle luz a mis sombras, de aceptar, de perdonar y de volver a perdonar, y también de atravesar decenas de noches oscuras del alma.
Fue un camino largo y muchas veces doloroso, pero fue el que me trajo de vuelta a mí.
En pleno proceso de despertar terminó mi etapa en la multinacional y terminó también mi relación con el padre de mi hija.
Empezó para mí un doble desafío: vivir sola la maternidad y empezar a emprender, las dos cosas a la vez y sin que nadie me sostuviera.
Hoy miro hacia atrás y me asombra lo valiente que fui.
Recuerdo las noches hasta las tres y las cuatro de la madrugada montando yo misma mi primera página web, sin miedo, guiada solo por la certeza de un sueño.
Aquellos años fueron duros en muchos sentidos y, a la vez, fueron los años en los que me sentí más libre.
Empecé por lo que sabía hacer: organizar eventos, marketing y comunicación.
Así me convertí en wedding planner, y también oficiaba bodas.
En poco tiempo tenía tres líneas de negocio. En un solo año organicé quince bodas, llené dos ediciones de mi academia para wedding planners y lancé un programa de mentoría.
Di ponencias en Latinoamérica, y durante tres años seguidos fui fundadora y organizadora de un congreso internacional de wedding planners, benéfico y sin ánimo de lucro.
Foto de esa etapa: congreso, academia, eventosEn medio de todo eso me pasó lo más importante.
En la academia, acompañando a aquellas mujeres a construir sus negocios y a hacer a la vez un viaje hacia dentro que ninguna había hecho, descubrí mi propósito.
Se sintió como tocar el cielo con las manos, porque desde muy pequeña yo sentía que había venido a hacer algo grande, y por fin sabía qué era.
Yo me creía imparable.
Hacía sola el trabajo de un equipo de cinco personas y, cuanto más conseguía, más insatisfecha y más sola me sentía, sin entender por qué.
En aquel momento yo lo llamaba ambición y compromiso con mi propósito.
Tardé años en ver que todo aquello lo estaba construyendo una niña que necesitaba que la reconocieran, y que por eso nada de lo que conseguía era suficiente.
En 2022, después de un largo camino en la espiritualidad femenina y en las terapias energéticas, sentí que ya no encajaba en el sector de las bodas.
Cambié de nicho y nació Emprender Desde Dentro: la Escuela, una membresía, círculos de mujeres y una comunidad preciosa.
Aún no era consciente de todo lo que me faltaba por recorrer para que esas tres palabras cobraran sentido.
Me fui al otro extremo: me adentré en mi energía femenina, bajé al cuerpo y me reconocí Mujer Medicina.
Y en ese momento, desde la otra polaridad, empecé a rechazar todo lo que me había traído hasta ahí: mi liderazgo, mi foco, mi disciplina y la estructura.
Por debajo de todo eso, empezaba a ser consciente de una relación con el dinero marcada por el miedo y el rechazo, que nunca había mirado de frente.
Recuerdo un día en mi playa, de rodillas en la arena frente al mar, llorando y pidiéndole a Dios que me ayudara a sanar todo lo que tuviera que sanar para poder ser libre.
Creo que se lo tomó muy a pecho.
Mi negocio quebró, y al mismo tiempo mi cuerpo volvió a hablar, esta vez con un dolor de ciática y de caderas que me dejó sin energía vital.
Ese fue el segundo gran punto de inflexión de mi vida.
Tuve que cerrar mis negocios y cerrar mi casa en Galicia, la vida junto al mar que tanto me había costado construir con mi hija.
Volví a Madrid, a casa de mis padres, que era justo lo que más había temido siempre: quedarme sin nada y depender de alguien.
Fueron los años más desafiantes de mi vida.
Sostenía mi peor momento y, a la vez, a una hija adolescente a la que no podía darle lo que yo más quería para ella, que era libertad.
Durante un tiempo me desconecté de mi propósito, convencida de que yo ya no podía guiar a nadie.
Y era verdad: en ese momento solo podía volver a mí.
Ahí tomé la decisión más importante de mi vida: volver a parirme.
La perforación, la separación, criar sola a mi hija, la quiebra y la vuelta a casa de mis padres me habían traído hasta ahí.
Entendí que, para vivir la vida que había venido a vivir, tenía que reconstruirme en todas las áreas, sin referentes.
Fui desmontando capa por capa quién había sido hasta entonces: como hija, como madre, como mujer, como empresaria y como mentora.
Cada despedida tuvo su duelo, y después quedó un vacío incómodo en el que, por primera vez, todo era posible.
En ese momento de mi vida aparecieron la física cuántica, la manifestación, la terapia transpersonal y el trabajo con el inconsciente, y me formé en todo ello.
Descubrí que vengo de un linaje de mujeres con dones potentes que aprendieron a esconderlos para sobrevivir, y que yo llevaba esa misma lealtad en mi cuerpo.
Entendí que todo mi camino espiritual, que me había cambiado la vida, se quedaba corto para transformar los programas inconscientes que seguían dirigiendo mis decisiones sin que yo los viera.
Para cambiarlos había que ir a trabajar directamente al inconsciente.
De mi propio proceso de volver a parirme nació la Microcirugía Energética del Inconsciente Aplicada al Negocio®, que hoy es la base de toda la metodología de la Escuela y de cómo acompaño a cada mujer.
A finales de 2024, después de mucha resistencia por mi parte, sentí una llamada muy clara de Dios y de mis guías, que me pedían volver a ponerme al servicio: volver a acompañar a mujeres y poner a su disposición todo lo que había vivido y aprendido.
Empecé a canalizar programas, y una fuerza más grande que yo me trajo de vuelta a mi propósito y a retomar la Escuela.
En 2025 me rendí: dejé de querer controlarlo todo y empecé a construirla al servicio de algo más grande que yo, al servicio de Dios.
Hoy miro hacia atrás y todo cobra sentido.
Los más de 15 años de marketing y estrategia, el despertar, la quiebra y el volver a parirme son los dos mundos que hoy uno cada día: el de la estrategia de negocios y el del campo energético, el inconsciente y el plano sutil.
Y la Escuela es el lugar que a mí me hubiera gustado encontrar: una casa donde una Mujer Medicina puede quitarse capa por capa, reconocer todo lo que es y construir un negocio que le dé libertad.
Acompaño a cada mujer por un camino que yo he recorrido antes.
Mi misión es democratizar la formación de alto valor.
Aprender a ordenar y estructurar un negocio digital ha estado siempre reservado a unas pocas, dentro de masterminds y mentorías de miles de euros.
Yo invertí más de 20.000 € para acceder a ese conocimiento, y vi a muchísimas Mujeres Medicina quedarse fuera solo por el precio.
Por eso ordené todo lo que aprendí y viví en una metodología propia, y la abrí en El Club, para ponerla al alcance de todas las Mujeres Medicina que ya tienen la medicina y solo necesitan la estructura.
En la Escuela formamos líderes del nuevo paradigma, capaces de transformar su soberanía en negocios conscientes, sostenibles y evolutivos.
Foto cercanaMás allá de mi propósito de acompañar a Mujeres Medicina a vivir de su propósito, todo lo que hago es para dejarle a mi hija el camino más libre y un mundo más consciente.
Cecilia Casals
Si estás aquí, sé que no llegaste por casualidad.